¡¡Si tienes una pareja que te ha sido infiel ya es hora de que leas esto!!

Muchas personas son víctimas de la infidelidad de su pareja. La infidelidad ocurre por diversos motivos, y con muy poca frecuencia, todo resulta en un final feliz para los involucrados. La infidelidad es un acto de irrespeto contra la persona a quien jurabas amar, y un acto de irrespeto contra ti mismo también, al demostrar que no eres capaz ni merecedor del amor que alguien te profesaba.

Anuncios

Se ha escrito mucho sobre la infidelidad, sobre las graves consecuencias que esta puede tener sobre ambas personas. Por ejemplo, se sabe que las víctimas de una infidelidad tendrán muchos problemas de autoestima y de sentirse bien consigo mismas, pues siempre queda la sensación de no haber sido suficiente para aquella persona amada.

También las consecuencias alcanzan al perpetrador, por supuesto: ¿cómo hace esta persona para vivir con las consecuencias de sus actos? El ser infiel puede causarle problemas desde legales hasta sociales, pues muchas personas que fueran amigos del infiel y de su pareja serán propensos a sentir afinidad por la víctima y no por el infiel. La infidelidad, como bien sabemos, es despreciada a lo largo del mundo.

Pero hay otras víctimas frecuentes de la infidelidad en las que no pensamos frecuentemente, y que suelen ser un factor muy importante en la vida de la pareja formal: los hijos. ¿Cuál es el impacto de la infidelidad en los hijos del infiel? ¿Alguna vez te lo has preguntado?

Anuncios

El testimonio de la víctima de una infidelidad indirecta

Una mujer escribió una carta como consecuencia de la infidelidad de su padre a su madre. Cuando esto ocurrió, ella sólo era una niña de cuatro años de edad. Comprendió de lleno la magnitud de las acciones de su padre cuando, en una actividad escolar para el día del padre, se dio cuenta de que no podría entregarle el obsequio que había creado a su padre, pues no vivía con su familia desde hace cuatro años.

Con esto, comprendió que su padre no estaría a su lado en ninguno de los momentos importantes de la vida. No estaría, y no estuvo, en su graduación, ni siquiera en su matrimonio o en el nacimiento de sus hijas. Su padre estaba ausente, y lo estaría por siempre porque él había decidido estarlo.

La mujer describe esto como su primer corazón roto, y la primera decepción y traición que sufrió por parte de una persona a quien amaba incondicionalmente. Por esto recomienda que aprendamos a amar, primero que nada, a quien más lo necesita: nosotros mismos.

El testimonio de esta víctima de la infidelidad demuestra que nuestros actos tienen consecuencias y que tenemos que considerar que hay muchas personas a quienes dañamos con nuestras acciones. No cometas este tipo de actos ciegamente, pues alguien, quizás quien menos te lo esperas, puede estar sufriendo por ello.

Anuncios